El prefecto Richard Calderón sostuvo que esta tarea no es solo una inversión en su conservación física, sino también en su capacidad de seguir siendo un motor de desarrollo social y económico para Ibarra y la provincia de Imbabura. El compromiso con la preservación es también un acto de responsabilidad hacia las futuras generaciones, asegurando que puedan seguir disfrutando de los valores históricos y tradicionales que encierra este bien público.
Esta iniciativa ha permitido hasta el momento recuperar más de 2.000 hectáreas de tierras que permanecían abandonadas, por ser improductivas, debido a múltiples factores. Con esta labor se ha diversificado los cultivos y generados cientos de plazas de trabajo, contribuyendo, además, a garantizar la soberanía y seguridad alimentaria. Los poblados beneficiados pertenecen a Pimampiro, Urcuquí, Ibarra y Cotacachi.
Gorras, delantales y camisetas forman parte de la vestimenta de quienes comercializan, de manera directa, alimentos que se cultivan en sus parcelas, en las ferias populares en los seis cantones de Imbabura.
Los implementos están diseñados para ayudar a los agricultores a adoptar métodos más eficientes, saludables y responsables en el desarrollo de su trabajo. Estos kits no solo benefician a los productores, sino que también contribuyen a una agricultura más responsable, sostenible y competitiva, lo que es crucial para el bienestar de las comunidades.
El acto se desarrolló en el marco de la conmemoración del 25N, Día Internacional contra la Violencia de Género. En este espacio se destacó y reconoció el trabajo de varias autoridades en favor de los principios de igualdad. La labor de la viceprefecta Paolina Vercoutère Quinche fue aplaudida, por lo cual se le entregó esta importante medalla.