En medio de la crisis económica que soporta el país, la Prefectura de Imbabura lidera en la provincia una estrategia de esfuerzo conjunto, para hacer realidad obras que traen consigo el anhelado desarrollo. Esta modalidad de trabajo resulta muy efectiva y va complementando la belleza particular que encierra la ruralidad de Imbabura Geoparque Mundial de la UNESCO.
Estos recursos serán utilizados para cubrir el costo de la construcción del asfaltado de 5,70 kilómetros de la vía Ibarra - La Quinta del Olivo - Yuracrucito, parroquia El Sagrario, cantón Ibarra; la construcción del asfaltado de 2,71 kilómetros de la vía Rumipamba - Chirihuasi, parroquia La Esperanza, cantón Ibarra; la rehabilitación y ampliación, a nivel de adoquinado, de 2,70 kilómetros de la vía Otavalo - Quichinche, parroquia Quichinche, cantón Otavalo; y, el mejoramiento, a nivel de adoquinado, de 13,80 kilómetros de la vía San Antonio - Peguche, cantones Ibarra - Antonio Ante - Otavalo.
La Prefectura construyó un paso sobre la quebrada Guagalá que ahora está al servicio de los comuneros que habitan en el límite entre las dos provincias. Adicionalmente empedró el camino de acceso.
En este territorio, los habitantes de los sectores más apartados participan en este proyecto que lo impulsa la Prefectura, en convenio con el Gobierno Parroquial. Esta iniciativa permite contar con un implemento básico para la cocción de los alimentos, disminuyendo el consumo de leña, lo cual contribuye a la conservación de los bosques en las zonas campesinas.
Familias campesinas se benefician de esta obra que está concebida para que exista facilidades en la movilización. El empedrado, en dos fases, permitirá a un sector rural de Otavalo contar con un paso seguro, sin alterar el ambiente natural y tradicional, típico de la ruralidad imbabureña.