El escenario fue construido en 1978 por la Dictadura Militar y la propiedad fue entregada al GAD Provincial de Imbabura. Estuvo desde el 2007 bajo administración y responsabilidad de la Federación Deportiva de Imbabura (FDI), con base en el convenio de comodato, suscrito en la administración del prefecto Washington Barreno. En enero del 2020, la FDI cerró sus operaciones, argumentando que los costos de mantenimiento eran demasiado altos y que ya no estaban en condiciones de asumirlos. El prefecto Pablo Moreno Jurado, desde tiempo atrás, ha expresado su voluntad política para que esta piscina reabra sus puertas, para uso de deportistas y ciudadanía.
Un nuevo proyecto fue implementado en la comunidad Muenala, a fin de complementar el empedrado de todo el tramo por donde diariamente circulan cientos de personas. Los trabajos registran un avance del 90 por ciento.
La Prefectura adelanta un proyecto ambicioso y atractivo para poner nuevamente en funcionamiento a este escenario, considerado como uno de los más importantes de la zona. A más del entrenamiento de deportistas de la disciplina de natación, dará cabida a espacios para el desarrollo de actividades de aeróbicos, bailoterapia y crossfit. Se habilitará además el área húmeda y parqueaderos. Estará abierto al público desde tempranas horas hasta la noche para servir a quienes trabajan en el día. Hay un plan para sustentar el retorno de la inversión y de costos de mantenimiento, que, básicamente, provendrá de un cobro módico por concepto de ingreso.
El organismo, bajo el mando del prefecto Pablo Jurado, cumplió con el ofrecimiento de dotar al poblado awá de vías adecuadas para donde puedan transitar y trasladar el producto de la siembra a los mercados cercanos. Por primera vez en la historia, se construyen obras con cuantiosas inversiones en esta localidad.
Con esta obra, los moradores pueden movilizarse sin contratiempos. El ingreso de vehículos también se facilita en todo el sector. Ya no existen baches, la arteria principal luce con un empedrado de calidad.