Las entidades comprometen recursos económicos, infraestructura, asesoramiento técnico, capacitación, asistencia e innovación para sostener un centro de acopio de frutas y hortalizas en el que participarán alrededor de 200 asociaciones de trabajadores del campo. Esta iniciativa permitirá mejorar los procesos de comercialización y la implementación de valor agregado para ofrecer canastas de alimentos con calidad a la ciudadanía, logrando así ingresos adecuados para los agricultores.
El organismo provincial, en convenio con el MAG, puso en práctica la técnica de rotación de suelos, con lo cual se rescató terrenos erosionados. Ahora son utilizados para producir frutales, con lo cual los agricultores tienen nuevas alternativas para fortalecer su economía.
El Fondo Ítalo Ecuatoriano para el Desarrollo Sostenible, FIEDS, financia un proyecto dirigido a mejorar la competitividad de las cadenas productivas de frutales: aguacate, granadilla, mango y guanábana, de 11 organizaciones de productores de la Federación de Fruticultores del Norte del Ecuador. Como parte de esta iniciativa se conformaron Escuelas de Campo, en las que se capacita a los agricultores para mejorar su trabajo.
La Prefectura entregó pollos y comida de engorde para estas aves. Se espera, en corto plazo, que estén listas para ser comercializadas y que sirvan además para sustentar la alimentación de 54 familias de Piñán y Guananí. La iniciativa es parte de un proyecto que nació en medio de la crisis generada por la pandemia del coronavirus.
Las familias del campo crían animales menores y cultivan hortalizas en pequeñas parcelas con lo cual obtienen alimento para su casa y otra parte lo comercializan para obtener ingresos económicos. La Prefectura de Imbabura, con la ayuda del Gobierno Parroquial, lidera esta acción en las zonas más apartadas.