La Prefectura construyó una infraestructura vial de primer orden en un paso identificado como peligroso y colapsable, con presencia continua de deslizamientos de tierra y pérdida de la mesa del camino. El proyecto utilizó todo el potencial de la ingeniería civil para llevar a cabo la ampliación y desvío correcto del agua. Partiendo desde los estudios, se construyó estructuras para estabilizar los taludes y cruce sobre la quebrada afluente del río Mataquí, el asfaltado en el tramo abscisa 1+600 – 1+900 e infraestructuras complementarias.
El polvo constante y los baches dificultaban el tránsito en el área de mayor concentración poblacional de este lugar. Gracias a la Prefectura, ahora el desarrollo toca la puerta y hace pensar en la llegada de nuevos días y una mejor calidad de vida.
La obra fue ejecutada en el sector de Pinsaquí, a través de la inversión de la Prefectura, el Municipio de Otavalo y el Gobierno Parroquial. La iglesia evangélica Puerta de Salvación ayudó a construir las veredas. Con esta acción se dejó en el olvido al camino destruido que causaba serios problemas para el paso de vehículos y demostraba que el progreso le era ajeno a esta comunidad.
La Prefectura concretó un crédito del Banco de Desarrollo para adoquinar la vía González Suárez – Pijal y asfaltar el camino entre Pimampiro y Mariano Acosta, en una primera fase. También comprometió un monto de 305.490 dólares de sus propios recursos, dirigidos a cubrir costos que giran alrededor de estos proyectos. Así se da respuesta a la lucha de los poblados de Otavalo y Pimampiro que no tuvo eco años atrás.
Obras de ingeniería civil, utilizando técnicas modernas, permitieron construir una carretera de primer orden, en una zona identificada por tener un suelo inestable. Partiendo desde los estudios, se construyó estructuras para estabilizar los taludes y cruce sobre la quebrada afluente del río Mataquí, el asfaltado en el tramo abscisa 1+600 – 1+900 e infraestructuras complementarias. El tramo fue ampliado mediante vigas metálicas, plataformas de corona y cunetas para desviar el agua de una de las quebradas contiguas.