Con una inversión de 75.217 dólares, arrancó una obra estratégica que fortalece la conectividad, dinamiza la producción y el turismo y devuelve la esperanza a las comunidades rurales de Urcuquí.

IBARRA.- Una nueva historia de progreso comienza a escribirse en la parroquia San Blas, cantón Urcuquí. Después de largos años de abandono, la Prefectura de Imbabura, liderada por Richard Calderón, puso en marcha los trabajos de adoquinado de la vía que conduce a Piñán – Santa Cecilia, una intervención largamente esperada por sus habitantes. En un ambiente de alegría y esperanza, el prefecto, junto a autoridades parroquiales, dirigentes comunitarios y moradores, protagonizó el acto simbólico de colocación del primer adoquín, iniciando una obra que representa mucho más que infraestructura: significa dignidad, justicia y el cumplimiento de compromisos con quienes históricamente han demandado atención.

El proyecto tiene un plazo contractual de 120 días; sin embargo, el contratista asumió el compromiso de concluir los trabajos en apenas dos meses, con el propósito de poner esta vía al servicio de la ciudadanía en el menor tiempo posible. La inversión asciende a 75.217 dólares, provenientes del Presupuesto Participativo, un mecanismo que fortalece la democracia y permite que las propias comunidades definan sus prioridades de desarrollo.

De esta manera, la inversión pública se transforma en oportunidades concretas para las familias, impulsa la economía local y contribuye a cerrar las brechas de infraestructura que durante décadas limitaron el crecimiento de los territorios rurales.