Martes, 28 Junio 2016 00:00

Gracias al Proyecto de Roturación de Suelos: En Pimampiro 500 hectáreas de tierra se integran a la producción

Escrito por 
Beneficiarios del proyecto explican el proceso de siembra que siguen luego de la roturación de la cangahua, en el sector El Inca. Beneficiarios del proyecto explican el proceso de siembra que siguen luego de la roturación de la cangahua, en el sector El Inca.

Los agricultores de la ‘Tierra del Sol’, ven su sueño hecho realidad. Su cantón es reconocido a nivel nacional por la producción de frutas, vegetales y hortalizas, que llegan a los diferentes mercados. Los alimentos son de primera calidad.

Las hectáreas de tierra, llenas de cangahua, que rodeaban el paisaje de las comunidades del cantón Pimampiro, son ahora un recuerdo. Lo que antes eran suelos improductivos, se transformaron en extensos sembríos de toda clase de productos.

El proyecto ejecutado por la Prefectura de Imbabura y el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (MAGAP), hizo posible grandes cambios en Pimampiro. La llegada de un tractor roturador, equipo caminero, operadores y técnicos de apoyo permitió que los suelos de cangahua se conviertan en terrenos productivos, en donde sus agricultores cultivan todo tipo de alimentos, aprovechando el clima privilegiado.

José Aguirre, morador de la comunidad El Inca, recuerda que hace algunos años, cuando llegaban tractores roturadores a la zona, solo veían los trabajos que hacían las personas que contaban con recursos económicos.

“Ahora, con la ayuda de la Prefectura de Imbabura hemos podido acceder al tractor la mayoría de habitantes de mi comunidad, en donde existen alrededor de 100 familias. Estamos agradecidos y convencidos que este proyecto es lo mejor que nos ha pasado. Yo siembro tomate, pimiento, pepinillo, fréjol, arveja, haba maíz, zanahoria, cebolla, y toda clase de frutales” aseguró Aguirre.

PRODUCTIVIDAD Y DESARROLLO

Las comunidades beneficiadas son Paragachi, San José de Aloburo, El Tejar, Pugarpuela, Los Árboles, El Inca, Lita, Cangagual, Altamira, Narchibuela, San Juan, Hierba Buena, Casa Chupa, Pumamaqui, Yucatán, Buenos Aires y Las Gradas y próximamente Gualupamba y Chalguayacu, informó Patricio Donoso, coordinador del proyecto en la Prefectura.

Oswaldo Farinango, nativo de la comunidad El Tejar, en donde residen 50 familias, aseguró que con esta iniciativa no solo ha mejorado la producción, sino que ha permitido que las familias vuelvan a reintegrarse. “Antes por la falta de recursos y oportunidades laborales nuestros hijos se iban a la ciudad, pero desde que empezamos a producir la tierra ven a su casa como una fuente de trabajo”, dijo.

Además, coincidió con el resto de beneficiados, en que es emocionante ver el suelo fértil llenándose de frutas y verduras. “Construir invernaderos y sistemas de riego requiere de mucha inversión, pero ese es nuestro gran sueño. Ahora necesitamos de mano de obra y nuestros hijos ven a Pimampiro como una tierra próspera”, añadió con emoción.

TRABAJO MANCOMUNADO

En el marco de este proyecto, en Pimampiro, se han recuperado cerca de 500 hectáreas, con 250 beneficiarios directos. La Prefectura de Imbabura ha invertido un total de 1 millón de dólares en la dotación de un tractor roturador, equipo caminero, coordinación, mantenimiento y asistencia técnica.

Por su parte el MAGAP destinó 500 mil dólares en la dotación también de un tractor, asistencia técnica, capacitación y coordinación, mientras que la Corporación Técnica Belga (CTB) aportó con 300 mil dólares.

Sherman Ortega, director de Desarrollo Económico de la Prefectura, señaló que, con esta acción, la entidad provincial se ha llenado de buenas experiencias. “El trabajo de nuestros operadores para este pueblo es de gran utilidad, porque ha dinamizado la economía y generado fuentes de empleo. La gente ha demostrado interés y eso nos ayuda para seguirles sirviendo”, dijo.

Por su parte, Juan Pablo Chacón, director del MAGAP Imbabura, manifestó que el convenio ha dado los resultados esperados y se está recuperando la soberanía alimentaria y los procesos productivos en estas tierras. “Son espacios productivos. Se ha logrado integrar a la producción todo lo que antes era cangahua. Dentro de esta labor se ha verificado que exista riego tecnificado y semillas de calidad, que acompañen adecuadamente al manejo de suelos en el que se ha trabajado”.

Los beneficiarios no solo han recibido ayuda para la recuperación de suelos, sino que, a través del Programa Mundial de Alimentos, ahora también son proveedores para la alimentación de las escuelas del sector. Alexandra Bejarano, presidenta de la Asociación “Tierra del Sol”, dijo que esta tarea ha permitido llegar a los sitios alejados y ayudar a la gente de escasos recursos económicos.

Visto 1281 veces
© 2017 Prefectura de Imbabura. Todos los derechos reservados. Diseñado por Dirección General de Tecnología de la Información.